Aquí estoy, en la pretensión del verbo, en la bifurcación del significado, en la libertad de la palabra domada.
Siluetas
como niños empujados sin letra.
La familia colecciona lastres en las sombras del neón.
La sangre del teléfono y el televisor está vestido sin guerra.
No hagas ruido que tu padre está durmiendo.
Planto una corriente de brisa
en cada poro que luce el interior rajado.
La recuerdo
hablándole a la rareza de los tejidos
cuando caía la nieve
y la sopa puesta en el alfeizar
helaba las esquinas
de la habitación.
Alejandro retweeted
Mirar como la luz:
cambiando,
en movimiento,
sin dejar de ser luz
para que todo sea lo que es
y lo que sin descanso
está empezando
a ser de otra manera.
Alejandro retweeted
Señor, estábamos embriagados de terribles esperanzas:
Y cuando estuvimos allí, ante los negros torreones,
agitando nuestros clarines y nuestras hojas de roble,
empuñando las lanzas, no tuvimos odio,
¡nos sentíamos tan fuertes que queríamos ser tiernos!
Rimbaud, «El herrero».
Ébano. Multiplicas tu especie en la piel inmensa. Te replicas implacable después de la oscuridad de la noche.



