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El primer paso para ser cristiano es ser ateo; es decir, no creer en dioses. El segundo paso es dejar de ser ateo; es decir, creer en Dios.
Enseñar matemáticas hoy en secundaria es, en gran medida, enseñar a esperar.
Es decir al alumno: no pasa nada si no lo ves en los primeros cinco minutos; quédate ahí, tolera la incomodidad de no entender, porque pensar empieza precisamente donde se acaba la respuesta automática.
Simone Weil distinguía entre dos fuerzas que rigen el universo humano: la gravedad, que arrastra todo hacia abajo (el egoísmo, el automatismo, el reflejo condicionado, la búsqueda de recompensa inmediata), y la gracia, que suspende esa caída.
El pedagogismo es gravedad.
El alumno debe aprender a permanecer ante la dificultad sin huir de ella. Esa permanencia, esa capacidad de mirar fijamente un punto oscuro hasta que empieza a emitir luz, tal como decía Simone Weil, es el verdadero núcleo de la formación profunda.
Esteve Rodríguez retweeted
Somehow we've reached a point in education where:
- teaching kids explicitly is controversial
- academic rigour is treated as a threat to student wellbeing
- memorizing math facts is discouraged or considered unnecessary
- practice is dismissed as "drill and kill"
Low expectations are not kindness, and nothing hurts someone's confidence more than falling further behind every year.
Al unirse para expulsar al "demonio del ruido", profesor y alumno debe dejar de ser dos extraños y fundar un "Nosotros" (el aula como comunidad epistémica).
Lo que debe unirlos no es el consenso blando y emocional, sino el combate encarnizado contra la interferencia del mundo.
En disciplinas como las matemáticas, el conocimiento no se transfiere mecánicamente como un archivo informático, pero tampoco se "construye" de la nada mediante una interacción desestructurada y lúdica con el entorno, como postula el constructivismo más ingenuo.
Para que el entendimiento pueda elevarse hacia la abstracción, es un requisito sine qua non liberar espacio en esa memoria de trabajo. Y la única vía conocida para lograrlo es la automatización procedimental.
Cuando a un aprendiz se le pide que descubra el método, coordine un grupo, gestione un formato de entrega y, simultáneamente, asimile el contenido disciplinar subyacente, el resultado no es un aprendizaje profundo, sino la más absoluta saturación cognitiva.
El ABP, en su afán por sumergir al alumno en escenarios holísticos y "del mundo real", comete frecuentemente un error fatal de diseño: exige a estudiantes noveles que se enfrenten a problemas complejos y desestructurados como si ya poseyeran los esquemas mentales de un experto.
El docente no debe estar en el centro dictatorial, pero tampoco desaparecer; debe estar en medio. Es el mediador insustituible entre la verdad histórica de la disciplina y el alumno, estructurando el conocimiento para que este último pueda llegar a asimilarlo.
Esteve Rodríguez retweeted
¿En qué preciso, absurdo y confuso momento se decidió llevar Hallowen a un centro de enseñanza?
¿Esta decisión responde a la dinámica propia del período electoral? Esperemos que no.
cadenaser.com/nacional/2026/…
Un problema escolar: la disrupción, que siempre termina siendo el verdadero director que organiza el tiempo y la energía de la clase.
Si sostienes una postura con firmeza y argumentos, en lugar de refutar la idea, el interlocutor ataca tu actitud. Se te exige una "prudencia" y una "empatía" que en el fondo no son más que eufemismos para pedirte que diluyas tu argumento hasta que sea inofensivo.
La construcción personal del conocimiento (aprender) y la transmisión estructurada del mismo (enseñar) no son fuerzas opuestas.
Que el alumno construya su aprendizaje no significa que el profesor deba limitarse a ser un mero acompañante pasivo. La enseñanza explícita, explicar, mostrar, modelar un procedimiento paso a paso, cumple una función estructural insustituible: reducir la carga cognitiva.
El hecho de que el aprendizaje sea una construcción interna no invalida en absoluto la necesidad de la instrucción directa. De hecho, la exige.



