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Qué curioso que algunas personas consigan hacernos sentir en casa sin conocer nuestras paredes. A veces basta una conversación, una mirada o esa forma tan suya de estar en el mundo. Hay presencias que tienen algo de refugio. 🌙
Tengo la teoría de que las mañanas deberían empezar con un margen de cortesía: veinte minutos para recordar quiénes somos, dónde dejamos las cosas y por qué aceptamos tener tantas responsabilidades. Después de eso, podemos hablar de productividad.
¿Café?☕
Me gusta la gente
que sabe estar
sin rellenar todos los silencios.
La que entiende
que a veces la compañía más honesta
es simplemente no irse.
Hay personas que no necesitan conocer tu historia
para entenderte.
Basta una conversación
y de pronto el mundo
se siente un poco menos pesado.
Hay personas que convierten cualquier pequeño contratiempo en una aventura de tres temporadas. Las admiro un poco. Yo todavía estoy intentando recordar por qué entré a la cocina. 😂
Tengo la sospecha de que la vida adulta consiste, en buena medida, en buscar objetos que acabamos de dejar en algún sitio mientras sostenemos otros tres que tampoco sabemos dónde poner.
La madurez es, aparentemente, perder cosas con experiencia. 😂
Una de las cosas que más disfruto es encontrar personas con las que no hace falta estar de acuerdo para pasar un buen rato conversando. La curiosidad hace mejores amigos que la necesidad de tener razón.
A veces esperamos el momento perfecto para hacer algo, como si la vida fuera a avisarnos cuándo están dadas todas las condiciones.
Pero quizá algunas cosas solo empiezan cuando dejamos de esperar a sentirnos completamente preparados.
Bonito miércoles. ☀️
Me parece curioso que podamos pasar horas intentando descifrar lo que alguien quiso decir, cuando a veces bastaría con preguntarle.
Aunque, claro, eso me privaría de las teorías, las novelas mentales y algún que otro drama innecesario que me hago. 😂
A veces queremos que la vida nos sorprenda, pero hacemos exactamente lo mismo todos los días, frecuentamos los mismos lugares y elegimos siempre el camino conocido.
No digo que esté mal. Solo que quizá la sorpresa también necesita que le dejemos un poco de espacio. 😉
No siempre sabemos qué estamos esperando cuando miramos hacia adelante. A veces basta con conservar la curiosidad, hacer espacio para lo inesperado y no cerrarle la puerta a una buena sorpresa.
Que mañana nos encuentre disponibles para la vida. ☀️











