Simón Arias Silva retweeted
Lula le gana no solo a Flavio Bolsonaro, sino que le gana a toda la maquinaria de Washington, que intentó a través de todos los medios existentes en las redes sociales, influenciar de elección a favor de Flavio Bolsonaro. Esta es también una derrota para Donald Trump como el mismo lo ha señalado, los triunfos de Chile, Perú y Colombia se los adjudicó él . Por lo tanto la derrota de Brasil también se la tiene que adjudicar.
Simón Arias Silva retweeted
Que alegría más grande nos acaba de dar el pueblo brasileño! Gracias viejo lindo por nuca dejar de luchar, por sostener la esperanza de un mundo. Gracias Presidente Lula por tu compromiso con la humanidad. Te queremos!
Con la esperanza intacta…
Simón Arias Silva retweeted
Hoy no solo ganó Lula, triunfó toda la Latinoamérica orgullosa de sus raíces, que no se arrodilla ni acepta ser el patio trasero de nadie.
LATINOAMÉRICA UNIDA Y SOBERANA.
¡Parabéns, presidente Lula! 🇧🇷✊🏽🇨🇱
Simón Arias Silva retweeted
Este sábado estaré desde las 14:00 hrs. firmando ejemplares de Matapacos en la Primavera del Libro, en el stand 62 de @Perraspalabras. Además, el libro estará a un precio súper especial. ¡Nos vemos!
Simón Arias Silva retweeted
Tal vez nos estamos demorando en reconocer que no es votando que vamos a parar al fascismo.
Simón Arias Silva retweeted
Quitarle los computadores gratis a los nna en una época donde además por culpa de la IA los pcs más corneteros no bajan de las 600 lucas es aún más diabólico
Simón Arias Silva retweeted

ALT A guy says to his mechanic "Hey Fran, my 1950's Studebaker is making a weird noise." The car sounds out "booum da hu da hmmh da hoon da ina." Fran opens the hood and says "well, there's your problem." A pleasant man with piercing, a beard and dreadlocks sits near the engine. Frank remarks "Jonathan Davis from Korn is under the hood."
Simón Arias Silva retweeted
Television - "Marquee Moon". The main goal of this demo, recorded in December 1974, was to convince the record label Island Records to sign the band.
Tired of obscure groups? Feeling a bit sluggish? Okay, I’m breaking my own rules: (1/2)👇
Simón Arias Silva retweeted
El 11 de septiembre de 1973, mientras la Moneda era atacada y las radioemisoras silenciadas, el presidente Allende se dirigió por última vez a la ciudadanía a través de Radio Magallanes.
Compartimos íntegramente sus últimas palabras, a 53 años del Golpe de Estado civil-militar.
Simón Arias Silva retweeted
Que le pasa a esta app de mierda que no me deja traducir los tuits de las chinas lesbianas🙄
Simón Arias Silva retweeted
Band of Brothers, a new epic WWII miniseries, premieres on HBO.
With a budget of $125 million, it is the most-expensive television miniseries ever made.
Simón Arias Silva retweeted
Americans when they discover what a group of fish is called
This Post is from a suspended account. Learn more
Simón Arias Silva retweeted
🔴 #Nacional
El WhatsApp de los militares que guiaron a extranjera para cruzar por paso ilegal: pretendían cobrar favor sexual
Más detalles⬇️
24horas.cl/actualidad/nacion…
Simón Arias Silva retweeted
La economía chilena en el gobierno mas derechista de la historia de Chile, en el suelo. Es el castigo de la arrogancia, de que TODOS los otros lo hicieron mal. Parece que se podia hacer peor.
Las razones tras el peor traspié de la economía chilena en más de tres años biobiochile.cl/noticias/econ…
Simón Arias Silva retweeted
El día que el “rey de los trolls” llegó a la sede de RN: la viralizada foto con Cerimedo que reunió a figuras ligadas a la UDI, Parisi y el actual Segundo Piso
theclinic.cl/2026/08/28/el-d…
Simón Arias Silva retweeted
Humanidad
Me desperté vendado. Estaba desnudo, cubierto apenas con una frazada. Era el frío agosto de 1974 y estaba detenido en Londres 38.
Antes, los agentes de la DINA me habían colgado entre unos fierros, en el descanso de la escalera hacia el segundo piso de ese lugar de detención y tortura, en una posición que llamaban una suerte de “pau de arara”. Me había desmayado por el dolor y la posición en que permanecí durante un rato.
Los guardias me dijeron: “Trata de dormir. Mañana temprano, antes de que lleguen los jefes, te colgamos de nuevo”.
Y así fue. Cuando llegaron los jefes, nuevamente inconsciente, yo estaba en el mismo lugar donde me habían dejado.
Aquellos guardias, seguramente conscriptos, tuvieron un pequeño gesto de humanidad, a pesar del riesgo que probablemente corrían por hacerlo.
Semanas después, luego de haber pasado por otros lugares de detención y tortura, llegué a Cuatro Álamos. Allí había camarotes, podíamos estar sin vendas, había ducha y recibíamos comida una vez al día.
Uno de los guardias de la DINA compraba, con el dinero que lográbamos reunir, detergente que servía para todo: lavar la ropa interior, lavarnos el pelo y ducharnos. Con los cartones hacíamos tableros de ajedrez o damas; dibujábamos cartas de naipe y fabricábamos piezas de dominó. Para las mujeres además del detergente compraba medicamentos y toallas higiénicas.
Eso duró poco.
“El jefe Mauro”, Carlos Carrasco Matus, fue detenido por sus propios superiores de la DINA y llevado a Villa Grimaldi. Desde entonces permanece desaparecido. Hoy es uno más de los detenidos desaparecidos de nuestro país.
Su delito fue tener gestos de humanidad.
Más de cincuenta años después, ahora en democracia, el gobierno del Presidente Kast impulsa, en el marco de un proyecto presentado bajo el concepto de “seguridad”, atacan la salud, medidas destinadas a impedir la entrega de determinados medicamentos y vacunas financiados por el Estado durante el encarcelamiento de personas condenadas e incluso durante quince años después de cumplida la pena.
Horror de horrores.
No han entendido absolutamente nada.
Porque esa es, precisamente, la diferencia que una sociedad democrática debe marcar frente a quienes delinquen. Ellos son capaces de matar, robar, agredir, secuestrar o torturar a sus víctimas. Pueden actuar sin humanidad. Pero el Estado y la sociedad no pueden responder convirtiéndose en aquello que condenan.
La justicia debe perseguir los delitos, sancionar a los responsables y proteger a las víctimas. Con toda la fuerza de la ley. Pero nunca debe perder su humanidad.
No soy valiente, como algunos me han escrito, aunque agradezco profundamente que lo digan. Soy periodista y trato de hacer lo que he hecho durante toda mi vida: informar, contar y contribuir a formar opinión.
Sobreviví para contarlo.
Y también para recordar, más de cincuenta años después, algo que aprendí incluso en los lugares más oscuros: la humanidad se demuestra, sobre todo, cuando tenemos razones para negársela al otro y, aun así, decidimos conservarla.
































