La falsa disyuntiva de su «discusión política» que sigue siendo simplista: o es culpa de la institución o es culpa de lxs individuxs. En esa disyuntiva, opta por la institución dada su agenda política y mantiene intacta la verdadera raíz del problema: la acumulación de capital.
El escándalo del INE es gravísimo, y también lo es la forma tan simplista en la que se ha abordado en la discusión pública.
Erróneamente se ha dicho que, si los directores del INE no hubieran sido seleccionados por Taddei la corrupción no se habría presentado.
Esto es falso.
Los directores pudieron haber sido seleccionados por la madre Teresa de Calcuta, y aún así habrían sido tentados por la corrupción, porque el órgano interno de control (OIC)
no funcionaba. Es ahí donde está el problema.
Un problema del que, por cierto, todos los partidos son responsables porque el titular del OIC fue seleccionado por unanimidad en el congreso —con el voto de todas las facciones políticas.
Un problema que lleva décadas, dentro del INE, y del que no nos habíamos dado cuenta solo porque las rencillas políticas tenían menor volumen.
Lo más perverso de todo es que, si se llega a la conclusión de que el problema es solo Taddei, o si capacidad para seleccionar directores, se pensará que para resolverlo lo único que se necesita es quitarla. Y eso solo asegurará que se repita el problema.
Y ojo, no estoy diciendo que Taddei deba quedarse, o que no tenga responsabilidad.
No sé si la tenga o no. No me toca decidirlo. Pero si fuera que la tiene, la raíz del problema habría que encontrarla, no en las fallas de carácter de una persona, sino en la falta de fiscalización que es precisamente la responsabilidad del OIC.
«Existen objetos de los cuales es válido decir que no existen».
—Alexius Meinong, «Über Gegenstandstheorie».
No festejo la victoria de Lula, sino la derrota del infame de Bolsonaro. Y es que la historia nos demuestra que la izquierda como la derecha: ambas conducen a la civilización directo a la barbarie. En lo único en que difieren es en la velocidad con que lo hacen.
Ando estudiando la obra de Graham Priest, en la que convergen el marxismo y el hegelianismo, la filosofía de las matemáticas y sus semánticas así como el BUDISMO. Por Priest (y también mi novia), me leí el libro de Borges sobre lo último y los poemas de Nāgārjuna.
La disputa por la hegemonía que libran la izquierda y la derecha es similar a las discusiones escolásticas del Medioevo sobre la relación entre las personas y Dios: ambas son prácticamente irrelevantes por lo que respecta a la realidad concreta de las relaciones de producción.
«Al pecador no lo castigan por sus pecados; éstos lo castigan. Por consiguiente, no existe el perdón y nadie puede otorgarlo».
—Christmas Humphreys, citado por Jorge Luis Borges, en: «Qué es el budismo».
Fui al concierto de toe en CDMX con mi novia. Aprovechamos para ir al MUNAL, a la Cineteca Nacional, a librerías y AL MUSEO DE LEÓN TROTSKY.
Ah, los análisis políticos: siempre positivistas, siempre centrados en los individuos y sus supuestas motivaciones personales y nunca en la función que desempeñan en las estructuras (nacionales e internacionales) de explotación o poder.
✍️ #OpiniónyAnálisis: "Lo realmente de fondo en la nueva renuncia de Rocha Moya al gobierno de Sinaloa es saber si la mandataria decidió poner límite al poder que su mentor y líder ha tenido en su gobierno y si, por fin, decidió que solo ella gobernará el país", por Rubén Aguilar. buff.ly/yHyJtfh
















