Noche negra para Peñarol.
En la cancha corrió atrás de la pelota.
En la tribuna con reproches de todo tipo: a la barra, a Ruglio -con nombre y apellido-, a Aguirre y a los jugadores.
Nacional expuso hoy todas sus virtudes y todos sus defectos.
Intenso y agresivo para presionar, ordenado para defender pero totalmente carente de ideas para atacar. El pelotazo a Gómez -hoy bien controlado- como único recurso. Sin claridad, nervioso y apurado.
Ganó Liverpool.
Fue mejor. Tuvo movilidad para encontrar receptores y buen manejo para pasar la pelota.
Aprovechó un detalle para conseguir el gol y después defendió bien.
Strasorier y Milano despejaron mucho. Muy claro Lucas Acosta, ordenado Garayalde, determinante Federico Martinez, intenso y solidario Bentancourt.
1-0 Liverpool.
Conceptualmente fue mejor equipo.
Se asoció y se movió mejor. Atacó bien los espacios, tuvo buena circulación y aprovechó un detalle para conseguir el gol.
Nacional presionó con la intensidad y agresividad de siempre. Y mantuvo el orden hasta la situación de Luciano Rodríguez.
Al equipo volvió a faltarle claridad.
A Aguirre no le salió bien la elección del centrodelantero titular. Peñarol tuvo mayor sensación de peligro con Arezo en la cancha. Primero acompañando a Abel y después siendo acompañado por Jonathan Rodríguez. Más intenso y hostil con los zagueros. Aún habiendo entrado enojado.
0-0.
Más agresivo Peñarol en el ST. Recuperó más rápido y cortó la buena circulación de Juventud.
Le siguió faltando claridad y precisión para generar sociedades. Errático en las terminaciones y en un par de definiciones propicias.
Lo mejor de hoy fue la firmeza de sus dos centrales.
0-0.
Sin profundidad en el PT.
Peñarol ataca mejor en transiciones que ante equipos plantados y ordenados.
Lo mejor que mostró llegó las dos veces en las que Jaime encontró precisión.
Cabrera bien controlado por Rolón.
Herrera muy atento a las diagonales de Larregui.
Alegre firme en el lateral.
3-2 Nacional.
Este equipo de Carreño juega "a cara de perro". La actitud es su principal virtud. Marca con mucha intensidad. Y creció exponencialmente en confianza.
Es muy vertical para atacar, cómodo para hacerlo en transiciones y tiene recursos para explotar la pelota parada.
Partidazo de Boggio. Por trajinar, intensidad y verticalidad es un jugador ideal para el Nacional de Carreño.
1-0 Nacional.
Jugando al estilo Carreño: mucho trajinar, intensidad, actitud y esfuerzo.
Deportivo controló el trámite con muy buen manejo pero no encontró profundidad. Coates barrió todo en el fondo.
Nacional fue más vertical para atacar, lo hizo a través de transiciones y obtuvo el gol otra vez por el oportunismo de Calvo.
Polémicas decisiones de Aguirre hoy: constituir el doble '5' con Remedi y Umpiérrez le sacó robustez y fortaleza al equipo. Peñarol nunca pudo cortar en el medio a Liverpool que tuvo el control durante todo el ST.
Terminar el partido sin Jaime, siendo la única esperanza de impronta ofensiva, tampoco pareció ser una decisión acertada.
3-0 Mineiro.
El resultado del PT condicionó el ST. Con el 2-0 los brasileños se despojaron de toda presión y su juego fluyó.
Técnica y conceptualmente hubo mucha diferencia. En los movimientos, en los controles, en los pases y en el ritmo.
2-0 Mineiro.
Lo mató a fuerza de transiciones. Dos malas entregas de Torque en el medio costaron carísimo: cada una un gol.
Cuando esperó en bloque medio/bajo con un 5-4-1, si bien le costó recuperar, defendió bien el área y sostenía el empate.
Cuando asomó la cabeza, Mineiro se la cortó.
Coates fue la figura de Nacional. Escoltado por Lucas Rodríguez y Calvo.
Hoy al equipo le fallaron piezas clave: imprecisos Gómez y Martirena. Cándido voluntarioso pero errático.
Mal ingreso de Botta que perdió en cada intervención.
1-0 Nacional.
La diferencia fue que mientras Coates sacó mucho en el área propia -por arriba y por abajo- la zaga de Central Español se mostró endeble e insegura.
Nacional nunca tuvo el control del juego: le costó hacer pie en el medio, sufrió las transiciones de Central y tuvo severos problemas defensivos por el lado de Martirena y Luciano Rodríguez.
1-0 Nacional.
No le sobra nada. Fue errático e impreciso pero encontró un zapatazo inesperado de Correa.
Por momentos fue superado en el medio y Central lo complicó con algunas transiciones que no terminó bien.
La línea de 4 palermitana se mostró muy insegura.
Otra vez Remedi fue el mejor de Peñarol. En la recuperación y sobretodo en el manejo. No encontró socios.
Otro buen ingreso de Franco González. Además de la participación directa en el gol de Abel, hizo algo que a Peñarol le estaba faltando: cambió de ritmo y rompió muy bien por dentro.
Progreso está vendiendo carísimo el descenso.
Un compromiso total de todos sus jugadores, seguramente personificado en Agustín Pinheiro, figura.
Punto muy alto junto a Ocampo, Cristobal, los centrales, De León y "Magia" López.
1-1.
Peñarol rescató un punto otra vez con incidencia directa del "Cepillo" González.
Le faltaron ideas. En el ST el plan fue uno sólo: cargar la banda derecha con Alegre/Cabrera y apuntar a la cabeza de Abel/Arezo. No le salió. Porque las terminaciones no fueron buenas y porque Progreso defendió bien el área hasta el minuto 92'.
El equipo resignó a Espinosa por el lado izquierdo y no priorizó hacer intervenir a Jaime.
1-0 Progreso.
Peñarol no encontró los caminos para ser profundo. Fue un equipo horizontal que sólo pudo ser vertical con un par de cambios de frente a Espinosa.
Lo dominó la imprecisión -mal PT de Umpiérrez y Cabrera- y la inseguridad defensiva -mal partido de Herrera-.
Entró bien Carroso en Progreso y "Magia" López le hizo pasar "las de Caín" a Ferreira.























