Detective... Adoro verte moviéndote encima mío, cerrando los ojos de placer y tienes absoluto control de mi. Pero por supuesto me encanta que digas mi nombre.
¿Horas? Sintiendome, disfrutando de esos movimientos lentos que tanto te gustan, creo que incluso gustas aún más cuando soy capaz de gemir suavemente tu nombre en tu oído.