Leyder Perdomo Ⓜ️ retweeted
Opinión impopular: El abogado @SoyDefensor tiene razón.
Y decir lo contrario es no entender lo que es el Estado de Derecho.
¿El presidente humilla y degrada a un capturado? Mi opinión:
youtube.com/live/m7ykPxvSaM4…
Además de ridícula, la "autoridad" que quiere proyectarse es frágil. Basta la interpelación simple de un capturado para que brote el autoritaritarismo: Prometer condenas que no conciernen al gobernante, retaliación con medidas disciplinantes y la amenaza de otros derechos.
Leyder Perdomo Ⓜ️ retweeted
El presidente está desnudo
Hay un viejo dicho que afirma: “Dime de qué te vanaglorias y te diré de qué padeces”. La frase contiene una intuición sencilla: aquello que exhibimos con mayor insistencia puede terminar revelando nuestras propias contradicciones.
Algo parecido ocurre en El traje nuevo del emperador, de Hans Christian Andersen. El rey desfila convencido de llevar unas vestiduras extraordinarias y todos celebran lo que supuestamente ven, hasta que un niño pronuncia lo evidente: el rey está desnudo. La puesta en escena destinada a engrandecerlo termina exponiéndolo.
Tal vez esa sea una buena manera de mirar la estética construida por Abelardo de la Espriella durante sus primeros meses de gobierno. La pistola al cinto, el chaleco antibalas, el radio de comunicaciones recurrentemente en la mano, los militares alrededor, las cárceles y los presos, las imágenes de quienes mueren en operaciones militares, la patria, Cristo Rey y el Tigre componen una imagen insistente de firmeza, mando, seguridad y autoridad.
Cuanto más necesita el poder exhibir su fuerza, más pertinente resulta preguntarse qué revela esa necesidad de mostrarla. Porque esos símbolos no solamente visten al poder; también pueden terminar dejándolo al descubierto.
La pistola comunica capacidad de fuerza; el radio construye la imagen de un presidente en permanente puesto de comando; la cárcel habla de una determinada concepción del castigo; y la exhibición de los muertos obliga a preguntarse por la frontera entre informar sobre una victoria militar y convertir el cuerpo del derrotado en parte de esa victoria. Las palabras hacen lo propio: “bandidos”, “narcoterroristas” y “terrorismo urbano” delimitan el lugar del enemigo, mientras que, al otro extremo, el presidente también decide a quién llamar “héroe”.
No se trata de desconocer que el Estado debe perseguir delitos, enfrentar organizaciones armadas y proteger a la población. Precisamente porque tiene esa obligación y dispone de enormes capacidades para cumplirla, importa observar cómo ejerce ese poder, qué lenguaje utiliza y, sobre todo, qué límites está dispuesto a reconocer.
Esa estética ha empezado a avanzar hacia un terreno más profundo y peligroso. El propio presidente anunció una “contrarrevolución cultural”, orientada, según el Gobierno, a recuperar valores tradicionales, fortalecer la identidad nacional y evitar que la cultura sea utilizada como instrumento ideológico.
La controversia llegó rápidamente al Museo Nacional, donde fueron retiradas decenas de piezas relacionadas, entre otros asuntos, con el conflicto armado, el movimiento feminista, la diversidad sexual, la Unión Patriótica, Carlos Pizarro y el Acuerdo de Paz. Un juez ordenó conservar las piezas retiradas y prohibió nuevos desmontajes por su contenido mientras estudia una tutela, además de pedir explicaciones sobre el fundamento administrativo de la decisión.
Toda curaduría selecciona y ningún museo puede mostrarlo todo. Pero un museo nacional tampoco es una simple bodega de objetos: es uno de los lugares donde una sociedad construye el relato de aquello que decide recordar de sí misma. Cuando la transformación de ese relato coincide con una política gubernamental denominada expresamente “contrarrevolución cultural”, las preguntas resultan inevitables: ¿qué merece permanecer en la memoria de la nación?, ¿quién puede ser héroe?, ¿quién ocupa el lugar del enemigo?, ¿qué historias permanecen visibles y cuáles salen del cuadro?
Y esa “contrarrevolución cultural” ya no parece limitarse a cuadros, palabras o símbolos. Empieza también a tener nombres propios dentro del Estado.
Después de apenas dos meses y medio de gobierno, De la Espriella sacó a Rodrigo Lara del Ministerio del Interior y nombró en su reemplazo a Alejandro Ordóñez, exprocurador, exmagistrado y hasta entonces embajador ante la OEA. Su trayectoria pública ha estado marcada por posiciones conservadoras en debates morales, religiosos y políticos que han dividido al país durante décadas.
El nombramiento importa porque el Ministerio del Interior no es una cartera cualquiera: por allí pasan el diálogo social, los derechos humanos, los asuntos indígenas y de comunidades negras, la consulta previa y buena parte de la relación política entre el Gobierno, el Congreso y los distintos sectores sociales. La pregunta es entonces si la “contrarrevolución cultural” seguirá siendo una consigna o comenzará a traducirse en una manera concreta de orientar las instituciones.
Un Gobierno que hace de la autoridad, los valores, la patria, el orden y la firmeza elementos centrales de su identidad queda especialmente expuesto a ser examinado justamente en aquello que proclama: sus procedimientos, sus límites, su relación con las instituciones y su disposición a aceptar controles.
Y ahí volvemos a Andersen. Tal vez no sea necesario quitarle las vestiduras al poder para descubrir lo que hay debajo. A veces basta con observar detenidamente aquellas que él mismo ha escogido para mostrarse.
El presidente está desnudo no porque carezca de símbolos con los cuales vestirse, sino porque ha acumulado tantos y los exhibe con tal insistencia que ellos mismos comienzan a revelarlo.
La pregunta, entonces, ya no es solamente qué imagen quiere mostrarnos el poder, sino otra mucho más incómoda:
¿qué queda al descubierto cuando el poder se viste de autoridad?
indepaz.org.co/el-presidente…
La UdeA mira su pasado de estigmatización mientras enfrenta nuevos señalamientos
elarmadillo.co/historias/la-…
Hermoso este trino, hoy.
¡Viva Lula, viva Brasil, viva la igualdad en América Latina!
Foto: @nytimes
Leyder Perdomo Ⓜ️ retweeted
Quedará en los libros de historia cómo un viejo obrero de fábrica les hizo frente a todo el poder mediático y financiero del sionismo y de EEUU. Serás inmortal, Luiz Inácio Lula da Silva.
Leyder Perdomo Ⓜ️ retweeted
yo todos los días: igual es una mierda la democracia liberal
yo en este instante:
Leyder Perdomo Ⓜ️ retweeted
🇧🇷🗳️ Famosos de diferentes países, incluidos Guillermo del Toro, Javier Bardem y Mark Ruffalo, piden el voto por Lula da Silva para la presidencia de Brasil: "Voten para buscar la libertad" y "luchen contra el fascismo"
Leyder Perdomo Ⓜ️ retweeted
Entre la censura al arte y el agravio a los muertos.
Dos caras de la misma tiranía.
Leyder Perdomo Ⓜ️ retweeted
🚨Alertamos sobre el uso desmedido de la fuerza que por segundo día se presenta cerca del Museo Nacional. Las protestas pacíficas han sido disueltas por fuera de los protocolos. @ONUHumanRights @CIDH @DefensoriaCol 🧵
Leyder Perdomo Ⓜ️ retweeted
#OrionNuncaMas Hoy se cumplen 24 años de la operación Orión.
Imagen basada en una fotografía de Jesús Abad Colorado.
Les interesa enterarse, reflexionar y opinar de manera sustentada sobre lo que está sucediendo respecto a la protesta social?? No dejen de ver esta conversación interesantísima con @FerSpinozaM y @alexandraG_Z, dos compañeras muy (!) conocedoras del tema
📢 ¿relaciones entre protesta social y democracia ? ¿Qué nos enseñan las memorias del estallido y movimientos sociales sobre derecho a la protesta, represión y transformaciones normativas recientes?
En @Tercer_Canal con @SaGarcesCorrea y @alexandraG_Z youtube.com/live/30VyQNqhr9c
Si la Ministra es capaz de sustentar con suficiencia cómo y porqué es que “doctrina” y cultura son conceptos disociables, hasta le mando una petición a la UPB para que la gradúen de la maestría que no terminó…
SOBRE EL MUSEO NACIONAL
El Museo Nacional es uno de los centros culturales más importantes del país. Es la primera institución de este tipo en Colombia y una de las más antiguas de América; cuyo propósito es reflejar el alma de la Nación.
El Museo Nacional, como parte del Estado, tiene el propósito de conservar, restaurar, proteger y socializar nuestra cultura. Su vocación institucional NO consiste en servir como instrumento de adoctrinamiento político, foco de difusión de versiones sesgadas de nuestra historia, ni mucho menos en medio multiplicador de la agenda gubernamental.
El Museo Nacional NO puede ser un espacio de apología al delito o revictimización, tiene que observar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.
El Museo Nacional es un espacio para todos los colombianos, que debe velar, entre otros, por los derechos fundamentales de los niños, que son prevalentes de acuerdo al artículo 44 de la Constitución, y, por tanto, debe protegerlos del acceso a material sensible.
La museología y la curaduría de los distintos espacios a cargo del Ministerio, están siendo evaluados y rediseñados para cumplir la misión de salvaguardar, investigar, conservar y difundir el patrimonio cultural, histórico y artístico de la Nación, sirviendo como espacios para la memoria, la identidad y la transformación social.
Secretario, es pertinente ordenar que se haga uso del AML para n concordancia con los manuales que regulan su uso. Hay agentes disparando gases lacrimógenos de forma directa sobre la humanidad de las personas al interior de la Universidad
‼️ Durante varias horas acompañamos y garantizamos el derecho a la manifestación, como lo establece la Constitución y la ley. Hemos actuado con respeto y garantías, pero la protesta no puede convertirse en una excusa para imponer el caos.
A su llegada a la vía 📍Barranquilla algunos manifestantes y encapuchados bloquearon la vía, afectando la movilidad y vulnerando los derechos de miles de ciudadanos. Además, se registra el lanzamiento de botellas, objetos contundentes y artefactos improvisados. 🚫
Lo decimos con absoluta claridad: en Medellín garantizamos la protesta pacífica, pero no vamos a permitir el vandalismo, las vías de hecho ni los ataques contra la gente.
Desde el PMU hemos ordenado a la Fuerza Pública intervenir de manera inmediata y actuar para restablecer el orden, proteger a la gente y recuperar las condiciones de seguridad y movilidad.
Que no haya ninguna duda: el derecho a protestar no está por encima de los derechos de los demás. La violencia no se justifica, el vandalismo no se tolera y la ley se hace cumplir.
Impórtate agregar que el “bloqueo” que motivó la intervención policial consistió en una bandera whipala, un trovador y personas escuchándolo. Sí había encapuchados, eran los menos, y el artículo 2 del Decreto 1525 indica explícitamente 👇

























