Sinceramente, a estas alturas de la vida que aún no hayan utilizado el término cuántico para describir la condición autista me parece un logro
Hoy en redes alguien ha vuelto a explicar la “sensibilidad” en autismo en 45 segundos, usando palabras como neuroreceptores, hipersensibilidad y sistema nervioso con la soltura con la que otros piden un café.
Y claro, luego una abre neurociencia médica básica y resulta que solo para empezar existen fibras Ia, II, Aβ, Aδ y C. Que hay mielina. Que hay nodos de Ranvier. Que el diámetro axonal importa. Que la velocidad de conducción no es un adorno. Que no toda señal sensorial viaja igual, ni informa de lo mismo, ni se procesa de la misma manera.











