Los párpados de la mujer se entrecerraron juzgando con el primer comentario, cruzando sus extremidades superiores conforme descansaba las costillas sobre el borde de la barra.
—¿Qué pasa con que me guste la canela? El capuchino no es más que un café con leche con espuma, »
en la pantorrilla adversa. No le va a partir ni la tibia ni el peroné, no lo hace con fuerza, pero tampoco con tibieza. El punto justo para que, al menos, lo note.
Los cafés no tardan en llegar, y la mutante parece agradecerlo cuando toma el vaso con ambas manos con la simple »
La mutante se hace a un lado, dejando ver el vehículo a dos ruedas que ha alquilado en uno de esos puestos para turistas en los que puedes alquilar la moto por horas. En la zona donde reposan los pies, hay una bolsa del Big Belly Burger.
—Pillé dos porque pensaba desayunar »
¿Si te traigo una hamburguesa serás así de majo, @REDQUlEM?
Illyana arqueó una ceja, permitiendo que sus facciones se impregnaran de una incredulidad fingida ante la respuesta del antihéroe. Sus ojos celestes descendieron hacia él antes de remontar el camino hasta sus pupilas, y una sonrisa apenas insinuada delató la diversión que »
que la chica se dignase a completar el pedido. Tras un par de segundos, habló.
—Un 𝘤𝘢𝘱𝘱𝘶𝘤𝘤𝘪𝘯𝘰, por favor. Con canela.
La camarera asintió y abandonó la escena que ambos compartían. Los ojos de la mutante regresaron entonces al joven, deteniéndose en sus facciones un »
La mujer de doradas hebras ladeó el rostro hacia la estridente voz. Primero por su saludo, después porque la pregunta, por supuesto, no podía ser para nadie más.
—¿Cuernos? Claro que no. Es una diadema.
Replying to @rasputyna
@rasputyna
“ ¡Hey! tengo curiosidad... ¿Lo que usas en tu cabeza son cuernos? ”
Le gusta llegar a sus propias conclusiones, aunque ello implique equivocarse en el proceso. Lo de ir deduciendo cómo funciona la vida de personas que no conoce puede considerarlo una curiosa red flag.
—Pues... —La fémina de dorada melena busca asiento cerca de la barra de »
esa rebelión que mencioné antes. Lo más probable es que haya usado uno de los portales que suelo dejar abiertos en el Limbo, así que, estoy dando palos de ciego entre universos.
Definitivamente, si no hubiera lanzado él mismo a un hombre a través de uno de sus portales, podría »
—Las manualidades nunca fueron lo mío.
Aunque nunca había ido a un colegio desde edad temprana como para poder desarrollar ese tipo de habilidades.
Su fino rostro ladeó para enfocar los celestes en él, o, más bien, en los de él. Parpadeó con lentitud mientras analizaba, »
debatiendo consigo misma por qué hoy habría decidido aparecer sin ese antifaz, pero no queriendo preguntarlo en voz alta.
—¿Tienes amigos? —Volvió a bromear, instalando la mirada en el escaparate de la cafetería. Una luz cálida se filstraba a través de los ventanales, »










