Esteban Mercol Echeverría retweeted
En muchos países ricos, incluido Estados Unidos, hay un número elevado de hombres en edad de trabajar (entre 25 y 54 años) que no tienen empleo ni lo buscan. Una explicación habitual, especialmente en ciertos círculos conservadores, es que han desaparecido los trabajos “de hombres” (construcción, industria, minería…) por culpa del comercio exterior, la inmigración o la entrada masiva de las mujeres al mercado laboral. Sin embargo, los datos muestran que eso no es lo principal: en sectores tradicionalmente masculinos hay cientos de miles de vacantes sin cubrir. El problema no es tanto la falta de puestos como la dificultad para encontrar hombres dispuestos y capaces de ocuparlos de forma regular y fiable.
La razón de fondo, según el articulo, sería que hoy es más fácil sobrevivir sin trabajar que hace unas décadas: el país es más rico, las ayudas públicas son mayores y, en muchos hogares, hay mujeres que aportan ingresos. A esto se suma que muchos de estos hombres pasan gran parte del día viendo televisión, jugando videojuegos, consumiendo pornografía, apostando o fumando marihuana (hoy barata y potente). Esas actividades llenan el tiempo, pero suelen mermar la concentración, la disciplina y la capacidad de soportar las exigencias de un trabajo. Por eso, subir salarios o “recuperar la industria” no basta por sí solo. Hacen falta también incentivos claros como hacer un poco más difícil permanecer indefinidamente en ayudas, mejorar los complementos salariales para quienes trabajan con sueldos bajos y, al mismo tiempo, limitar el acceso fácil a apuestas y drogas que reducen la empleabilidad.
"'Manly' jobs exist and employers are hiring. The trouble lies in finding men who are willing and able to take them...Police departments and other law-enforcement agencies also have had high vacancy rates and difficulty filling those jobs." theatlantic.com/ideas/2026/1…
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"Hace 1.000 años la china era la civilización más avanzada y sofisticada del planeta, mientras que Europa permanecía fragmentada, desangrada por guerras y políticamente atrasada. Sin embargo, contra todo pronóstico, en unos pocos siglos Europa consiguió liderar la Revolución Industrial, impulsar la democracia y reinar sobre la economía. ¿Qué es lo que sucedió para semejante vuelco? Explicar lo que se conoce como La Gran Divergencia -la gran brecha de prosperidad y poderío que se produjo entre Occidente y Asia- es una tarea compleja a la que Mokyr ha dedicado muchos años de estudio. Determinantes en el triunfo europeo fueron desde la naturaleza policéntrica del poder político y la competencia entre Estados europeos a su ambición por explorar y dominar nuevos territorios. Este profesor considera clave el papel de la Iglesia y su escala de valores, muy distinta al confucianismo con una medida que lo cambió todo: la prohibición religiosa del matrimonio entre parientes directos. Gracias a ella los europeos pudieron salirse de su entorno familiar y limitar el nepotismo habitual del sistema familiar y de clanes que regía la gobernanza china. «Gran parte de la modernidad económica implica tratar con gente desconocida, no sólo para comprarles cosas sino también para contratar a empleados».
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“Uno de los peligros más serios de la afirmación «lo personal es político» es que, si todo aspecto de la vida privada se considera materia política, entonces el poder del Estado se expande sin límites hacia esferas que antes eran consideradas individuales e inviolables. Cuando los legisladores adoptan este principio, se otorgan la potestad de regular no solo las acciones públicas, sino también las creencias, valores y comportamientos privados. Esto puede llevar a la moralización del derecho, es decir, a la imposición de una moral pública bajo el pretexto de la justicia social o el bien común. En lugar de garantizar la libertad individual dentro de un marco de normas generales, el Estado se convierte en un ingeniero social, moldeando a los ciudadanos en función de una visión política particular.
Históricamente, esto ha ocurrido tanto en regímenes totalitarios como en democracias que han dado pasos hacia una tutela estatal excesiva sobre la vida privada. Cuando el poder se siente legitimado para intervenir en lo íntimo, se crean sociedades vigiladas, donde el pensamiento y el comportamiento deben ajustarse a la ideología dominante, so pena de sanciones legales o sociales. En última instancia, esta visión borra la distinción entre lo público y lo privado, dejando a los individuos sin refugio frente a la intromisión del poder político en su vida cotidiana. «Lo personal es político» trasciende su origen feminista. Se ha hecho carne en todos los espacios privados de las personas, sean hombres o mujeres. Los políticos no se conforman con violentar nuestros espacios más íntimos, quieren intervenirlos sin discusión, eliminando cualquier obstáculo, ya sea físico o metafísico, para establecer una nueva realidad.”
— Javier Benegas, en el prólogo de Las guerras que perdiste mientras dormías, de Karina Mariani.
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"Si los hombres son libres, no son iguales; si son iguales, es porque no son libres".
-Will y Ariel Durant
En Las lecciones de la Historia, Will y Ariel Durant plantean una de sus conclusiones más famosas - y provocadoras para algunos-: la libertad y la igualdad son enemigas juradas, y cuando una de ellas crece, la otra muere inevitablemente.
Los autores argumentan que esta tensión no es un fallo del diseño político humano, sino una consecuencia directa de las leyes de la biología aplicadas a la sociedad. Su análisis se divide en tres premisas clave:
1. La desigualdad es un hecho biológico
Los Durant explican que la naturaleza no crea a los seres humanos iguales. Nacemos con diferentes capacidades físicas, intelectuales, psicológicas y de resistencia. Por lo tanto, la desigualdad no es un invento social, sino una condición orgánica: algunos individuos están genéticamente o ambientalmente mejor equipados que otros para competir por los recursos.
2. La libertad multiplica la desigualdad
Cuando una sociedad otorga libertad total a sus ciudadanos (un mercado completamente libre, ausencia de control estatal), lo que está haciendo en realidad es permitir que las capacidades individuales se desarrollen sin frenos. Como los seres humanos son naturalmente desiguales en sus habilidades, los más aptos, astutos o fuertes acumularán riqueza, poder e influencia de manera desproporcionada. En palabras de los Durant:
"Si los hombres son libres, no son iguales; si son iguales, es porque no son libres".
3. La igualdad requiere la supresión de la libertad
Para lograr una igualdad real de condiciones o de resultados, el Estado o la sociedad deben intervenir activamente. Esto significa que se debe frenar a los más capaces (mediante impuestos redistributivos, regulaciones o control de recursos) para evitar que dejen atrás al resto. Por lo tanto, para mantener la igualdad, es obligatorio recortar la libertad individual.
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Toma el paper: el glifosato puede venir de los fosfosulfonatos, de abundante uso en muchas industrias y en particular la de jabones y detergentes
Replying to @rusosnith @BumperCrop1
Ah ni siquiera hay un paper, estas haciendo una correlación hiper falopa de 3 mapas?
Mamita la audancia de la ignorancia
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Este artículo trata de los peligros del sesgo de positividad en la ciencia.
El sesgo de positividad distorsiona la ciencia al premiar y publicar sobre todo resultados significativos o “positivos”, mientras los nulos o negativos quedan invisibles. Esto infla los efectos, sesga los metaanálisis y puede desinformar a la clínica, a la política e incluso a a los modelos de inteligencia artificial entrenados con esa literatura.
Aparece de diversas maneras: como sesgo de publicación, lenguaje triunfalista, reporte selectivo de desenlaces, estadística flexible, muestras poco representativas, confirmación de hipótesis y, a veces, como influencia del financiador. Se sostiene por incentivos académicos, editoriales y mediáticos.
El artículo dice que el problema es sistémico y que reconocer sus formas es el primer paso para corregirlo.
"The cumulative nature of these biases also means that their impact is often underestimated. While each individual bias may appear modest in scope, their interaction over years or decades produces a pronounced tilt in the knowledge base." science.org/doi/full/10.1126…
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¿Somos egoístas o cooperadores?:
Recomiendo la lectura de este largo articulo que consiste en una visión evolucionista del socialismo.
Yo me voy a centrar en su explicación de la cooperación humana porque me parece muy acertada.
Marc Defant plantea que no somos altruistas incondicionales sino que somos cooperadores condicionales y estratégicos. ¿Qué significa esto?
Tenemos disposiciones cooperativas reales: generosidad, lealtad, apego, disposición a castigar la injusticia. Pero esas disposiciones no surgieron al margen de la selección natural. Surgieron porque, en ciertas condiciones, ayudaban a sobrevivir y a reproducirse. Por eso el autor insiste en que “¿egoístas o cooperadores?” es una falsa dicotomía. Podemos ser ambas cosas a la vez, y de hecho lo somos según el contexto: incentivos, reputación, pertenencia al grupo y conducta de los demás.
Insisto en un detalle que me parece importante: la cooperación evolucionó dentro de la competencia porque, en ciertas condiciones, los cooperadores superan a los solitarios. Los mecanismos clásicos (Nowak) son: selección de parentesco, reciprocidad directa, reciprocidad indirecta, redes y competencia entre grupos.
No entro en cada uno de ellos pero el punto que quiero enfatizar es que se coopera hacia adentro y se compite hacia afuera. La reciprocidad interna junto con la competencia entre grupos es más robusta que cualquiera de los dos mecanismos por separado. Los grupos internamente más cooperativos pueden superar a grupos de individualistas. La cooperación hacia adentro se sostiene, en parte, porque hay competencia hacia afuera.
La idea clave: la cooperación no sustituye a la competencia. Evoluciona como estrategia competitiva…se podría decir que es una forma de competencia.
Good piece on the evolution of cooperation: skeptic.com/article/an-evolu… (Via @Marian_L_Tupy)
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After a 2-day conference at Stanford's Hoover Institution honoring my friend, the economist Thomas Sowell, I was fortunate to have lunch with Tom, going strong at 95! 🧵 hoover.org/events/sowell-leg…
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Rationalists used to talk a lot about being correctly calibrated in your beliefs. Thus, when you think you are 80% likely to be correct, are you actually 80% or rather 90%? Or 70%? One can measure this by giving people a lot of statements and having them assign it a probability value. Then you get a nice plot like this.
So in my case, when I said "literally no idea, 50-50", actually I was right 85% of the time, thus rather extremely underconfident. Most people are somewhat overconfident, but not by much.
taketest.xyz/confidence-cali…
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“Uno de los grandes peligros es que las ideas religiosas están en la política…Si crees que tus oponentes políticos ordinarios no están simplemente equivocados, sino que son el mal, has dejado de hacer política y empezado a hacer religion”.
-Joseph Bottum, An Anxious Age: The post-protestant ethic and the Spirit of America
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Rosemary Hopcroft se pregunta en este artículo por qué tantas mujeres simpatizan con Lindsay Clancy, acusada de asesinar a sus tres hijos. No pretende, al menos en el texto, disculpar el crimen. Quiere explicar el aluvión de apoyo: colas ante el juzgado, vídeos, “yo también he estado al límite”.
Su hipótesis es el estrés de criar. El punto, para ella, es la carga psicológica de la maternidad. Esa carga, sostiene, se agrava en las sociedades ricas e igualitarias. Compara el presente con el medio ancestral donde la madre recolectora casi nunca estaba sola con un lactante. Había abuelas, tías, hermanos. En el mundo moderno, muchas trabajan, las familias son pequeñas, falta la red y la maternidad numerosa no da prestigio. El cerebro, dice, sigue hecho para la aldea y el piso y la oficina no lo son. De ahí el “desajuste evolutivo”. La lección que saca Hopcroft es que hay que reconstruir los apoyos: familia, comunidad, empleos compatibles.
A mí no me convence.
Hay un salto brutal entre “los hijos dan mucho trabajo” y “comprendo a una madre que ha matado a sus tres hijos”. Casi todas las madres cansadas no matan a nadie. Además, no estamos en 1950. Hay guarderías, canguros, padres más metidos, electrodomésticos, agua en el grifo, vacunas. Materialmente criar es más fácil que nunca. Se puede aceptar que la soledad o el choque trabajo-familia existen sin vender la tesis de que hoy la maternidad es un infierno evolutivo.
Y los datos de felicidad reciente en Estados Unidos no dicen tampoco que “cuantos más hijos, peor”. Hay encuestas donde las mujeres casadas con hijos son las que declaran un mayor bienestar o felicidad.
En resumen, acepto que el estrés de criar puede ser real pero a mí me siguen faltando pasos hasta el infanticidio y muchos más pasos hasta la reacción de la sociedad en este caso.
aporiamagazine.com/p/why-do-…
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Los cuatro motivos que explican los desastrosos resultados de España en el último informe PISA:
Serían estos:
-Baja exigencia. El derecho a la educación se interpreta como derecho a pasar de curso, no a aprender. Leyes como la Lomloe facilitan promocionar sin dominar las competencias. Resultado: se frena a todo el alumnado para “no dejar a nadie atrás” y se instala la idea de que no hace falta esforzarse.
-Pérdida del valor del esfuerzo. Aprender exige análisis, práctica y evaluación; no es cómodo. Si el sistema premia avanzar sin haber asimilado, el esfuerzo se devalúa.
-Pantallas y atención.
La digitalización acelerada (sobre todo tras la pandemia) metió entretenimiento constante en el aula y fuera de ella. El uso habitual de móviles y redes erosiona la atención sostenida, favorece la adicción y puede dañar la salud mental, lo que empeora el aprendizaje.
-IA y “delegación cognitiva”. Quien usa IA saca mejores notas en tareas, pero peor en exámenes: no interioriza. La herramienta resuelve lo difícil sin esfuerzo, reduce la confianza en las propias capacidades, el pensamiento crítico y crea dependencia.
theconversation.com/los-cuat…




























