—Risita salió, fue acompañado con un pequeño asentir mientras a la par, sus dedos acariciaban suavemente sus mejillas, cuidadoso de no molestar.—
Me sorprende que alguien quiera estar cerca de una serpiente como yo.
—Sintió aquel lamenton y junto a ello sus manos se apoyaron en el cuerpo contrario para empezar a reír. Sus cabellos oscilaron por el movimiento y junto a ello solo lo termina espachurrando en su cuerpo.—
Eres una monada, el sonido de tu corazón es dulce animalito.
No se tocar bien o mal, solo muestro lo que el corazón de cada quien me muestra.
—Y de hecho sigue moviendo sus dedos, dejando en un momento tras su oreja unos mechones de su cabello.—
Lanzarte, a mi brazos, digo. ¿De verdad quieres? Podemos ser amigos si eso es lo que quieres.
—Y con ello de nuevo acaricia su cabeza suavemente.—
Puedes contar conmigo.
Se lo que es que nadie te entienda, así que, ¿por qué no hacer que alguien lo haga?
—Levanta sus hombros, manos mecen sus mejillas y de hecho posa en su rostro una sonrisita que dejaba mostrar sus dientes.—
No te cortes conmigo, si me ves solo lánzate.
—Poco me importaba a Luka, ni si quiera el pudo alguna vez haber hablado tan claro como lo hacía aquel. Sus manos se posicionaron en sus mejillas y con cuidado las apretujó a la espera de escucharle nuevamente.—
No importa, de verdad.
¿Gustar? ¿A mi? Suena incluso bonito de tu parte que quieras agradar a todos pero, ¿estás seguro? Ni si quiera…se su al final te caeré bien, pequeño.
No importa, tampoco pasa nada si no entiendes, ¿sabes? Yo tampoco comprendía cosas pero la música me hizo entender más allá.
Todo el mundo piensa que solo es un cuerpo el que da la vida, pero es mucho más allá de eso.
—Susurra mientras tanto, se acerca, de nuevo le da mimitos en su cabeza junto a una sonrisita.—
El alma cuenta una melodía…se cuando estás triste, cuando tu corazón no puede más…
—Sus propios dientes se mostraron de la misma manera puntiaguda, era casi una serpiente, ¿cómo iba a poder ocultarlo? —
¿Ya sabes alguno de mi? Ah y sinfonía, es… sonido, uno bonito.
No soy blandito oye, solo mi sinfonía suena de otra manera, puedes llamarlo como… algo diferente, solo eso.
—Añadió ante aquellos toques y con ello sus dientes muestra para hacer una pequeña recreación de morder al aire.—
Debo ser bueno, hay secretos que deben perdurar.







